lunes, 17 de junio de 2013

El inquietante mundo interior

Cerrando los ojos y abriendo la mente al mismo tiempo, con un sonido único que no se parecía al de nadie más, Can absorbió en su música todo lo revolucionario que se vivía a fines de los ´60 y fue parte fundamental del Kraut Rock, junto a bandas como Neu!, Kraftwerk, Faust y Amon Düül II.


En su sentido fisiológico, de la acción en el cuerpo, el sueño se entiende como la anulación de la forma conciente de la atención, de relajación muscular; en última instancia, de descanso. En otro sentido, los sueños pueden pensarse como un acto donde se representan, en la fantasía de cada uno mientras se duerme, sucesos e imágenes. En muchas ocasiones puede suceder, que en ese mundo donde todo es posible, haya ciertos elementos psíquicos que estando normalmente ocultos, se revelen con toda potencia mientras dormimos. 
Tomando en cuenta todo este tipo de dinámicas de la mente humana, el cine ha sido comparado, desde sus orígenes, con una "máquina de hacer sueños". El parentesco entre ambos se debería a que los sueños han ocupado un espacio significativo en la creatividad de importantes directores de cine, quienes los han incorporado en sus películas atribuyéndoles múltiples funciones y significados. Federico Fellini, por ejemplo, dirigió películas como "Amarcord", "8 y1/2" y "Giulietta de los espíritus", donde puso en crisis el pretendido realismo de las apariencias.  
Situaciones donde el protagonista se ahoga, angustiado, dentro de su auto, para luego salir volando por los aires, pero sólo para ser atrapado como un globo y caer al mar; u otras donde los problemas con las mujeres, los recuerdos infantiles y otras obsesiones y fantasías abundan en las escenas de Fellini, pueden encontrarse también en la música de bandas ricas en búsquedas creativas, como los alemanes Can. 
Esta banda se destacó como una de las más importantes del movimiento Kraut Rock, referido al filo más profundo de experimentación que rompía con los moldes del Rock Progresivo. Surgidos en Alemania a fines de los ´60, Can logró poner "patas para arriba" la canción pop, fusionándola con la avanzada del avant-garde, la psicodelia, la tradición clásica y el free jazz, agregando elementos sonoros de todo el mundo. Después de explotar una de sus características más importantes, como lo fue la improvisación en "Monster Movie", de 1969 y "Soundtracks de 1970, junto al cantante Malcolm Mooney, comenzaría la época de oro para Can.
 Mirando felizmente al abismo, "Tago Mago", de 1971 representó el punto en su discografía en el que se conjugaron el minimalismo matemático de sus ritmos con la espontaneidad de un collage de sonidos esquizofrénicos que llevó mucho más lejos la experimentación sonora de otros trabajos como el célebre "Echoes", de Pink Floyd. 
Además de haber sido citado como una influencia por una variedad de artistas que van desde Radiohead, hasta Queens Of The Stone Age, "Tago Mago" es el primer disco de Can con Damo Suzuki como vocalista. "Ege Bamyasi" y "Future Days" fueron otros de sus discos más reconocidos. Además de los cantantes con los que contó la banda, a Can la formaron Irmin Schmidt y Holger Czukay, tecladista y bajista respectivamente, Michael Karoli en la guitarra y Jaki Liebezeit como baterista.





En junio del año 2009, Damo Suzuki, cantante de Can, visitó por primera vez nuestro país. Esto motivó que los cineastas Guillermo Ueno y Sergio Subero hicieran el film "Alter Sapukai! Damo Suzuki en Argentina", en el que brindan tanto un registro del recital como todo tipo de imágenes libres inspiradas por la música.

martes, 11 de junio de 2013

A.P.V.C.


Acá empecé teatro, allá por el 2004.




Ferretería de exportación.

¿Fideos?

Viejo Abasto

Hotel de los inmigrantes.

Mirada.

lunes, 10 de junio de 2013

Más allá del horizonte

A veces cuesta trascender las preocupaciones cotidianas y, por lo menos, levantar la vista de lo que uno va leyendo en el colectivo para mirar por la ventana.
Y en ese momento de distracción, te podes encontrar con algo interesante, de paso. La Asociación Argentina de Amigos de la Astronomía está en el Parque Centenario, de la Ciudad de Buenos Aires.


La contemplación y el estudio científico de la astronomía ha tenido grandes impulsores argentinos como Alejandro Gangui o Miguel Itzigsohn, entre otros.
Ya desde pibito, a los 14 años, más o menos, pasaba los ratos charlando con amigos como Marco y chicas de mi vida de aquella época, como Valeria, formulándole a ellos y a mi mismo, preguntas como ¿qué tan insgnificantes somos en la inmensidad del universo que habitamos? ¿qué límites tiene y cuanto más irá a durar el universo que habitamos? O ¿cómo sería poder observar el mundo que habitamos desde el espacio exterior a nuestra estratósfera?
Es menester recordar que en materia de astronomía, la posibilidad de la vida fuera de la tierra y todo lo que hace a un profundo agnosticismo científico, el aporte de Carl Sagan fue invaluable. Por lo tanto, que mejor que cerrar esta publicación con un episodio de la famosa serie "Cosmos".

lunes, 27 de mayo de 2013

Lo tengo fríamente calculado

"Supongamos que la vida y fortuna de cada uno de nosotros dependiera en algún momento de nuestro éxito o fracaso en una partida de ajedrez. ¿No es cierto que deberíamos considerar como deber el conocer por lo menos los nombres y movimientos de las piezas, que deberíamos de tener alguna noción de las tácticas de juego, y que pondríamos un especial cuidado en aprender la forma de dar o eludir jaques?
Pues, una verdad simple y elemental es que la vida, la fortuna y felicidad de cada uno de nosotros, y en mayor o menor medida, de las personas cercanas a nosotros, dependen de nuestro conocimiento de algunas de las reglas de un juego infinitamente más difícil y complicado que el ajedrez. Se trata de un juego practicado desde épocas remotas, en el que cada hombre y cada mujer participa como uno de los dos contrincantes de su propia partida. El tablero es el mundo, las piezas son los fenómenos del Universo, y las reglas del juego son lo que nosotros llamamos leyes de la naturaleza. El otro jugador de oculta a nuestra vista. Sabemos que sus jugadas siempre son acertadas, justas y pacientes. Pero también sabemos, por la cuenta que nos trae, que nunca perdona los errores, que jamás hace ninguna concesión a la ignorancia. El hombre que juega bien es recompensado con esa clase de generosidad desbordante que siente el fuerte al demostrar su fuerza. El que juega mal recibe un jaque mate; sin precipitación pero sin remordimientos".

Thomas Henry Huxley

Reproducido de A liberal education ("Una educación liberal")

Ahora, tomando en cuenta esto que transcribí, me pregunto... ¿Y qué tal si las emociones que tenemos y vivimos los seres humanos, pudieran ser reducidas a variables, a factores sometidos al control y la previsibilidad?
Algo así como aplicar los postulados de Nash sobre las emociones propias y ajenas.
 

sábado, 25 de mayo de 2013

Todos somos Qom

25 de mayo, día de la independencia. La historia no es una mera colección de hechos y datos. La historia, lejos de demostrar que esa independencia proclamada es una realidad de soberanía nacional, muestra la cruda realidad en la que todavía viven los habitantes originarios de este país. Los Qom están siendo masacrados para desterrarlos del lugar que les pertenece y resisten con una dignidad, como la de ninguno.
Pero que mejor que escucharlo al propio Félix Días, líder de la Comunidad Primavera, retratando esa realidad.

 

lunes, 20 de mayo de 2013

Antiguo y pequeño; viejo celular


 Desde el garage.

 
¡Discá gatito!

Disquería.

Alguna casa.

En el 146.

Final pasado, pero no terminado.

domingo, 19 de mayo de 2013

El secreto de sus ojos felinos



Esto si que es un drama a carne viva. El dilema existencial y comunicacional de un pobre gatito en una escena bien cinematográfica. Un momento romántico y dramático.

¿Cómo hacerle saber lo que siente al dejar de verla, si no tiene como dejárselo registrado en ninguna escritura de ningún tipo? En ese caso, una mirada bastará; un signo corporal se lo hará entender, cuanto le hace falta.
Oh, pobre gatito.