lunes, 12 de agosto de 2013

Por un arte revolucionario independiente

Recordando a Víctor o los niños al poder, estuve pensando en el disfrute y aquello que en particular me gustó, al salir de ver la obra el sabado pasado. Y en esas evocaciones de lo charlado con mis compañeros en el café posterior a la obra, de contenido surrealista, nos detuvimos en aquello que representó aquella célebre vanguardia.
Para el surrealismo, política y arte iban de la mano. Según esta perspectiva, "lo más natural" era plantear la subversión del estado de cosas que perpetuaba la opresión y explotación del hombre por el hombre, en lo político, lo cultural, lo artístico y en todo tipo de formas de expresión.
Una reunión cumbre, en este sentido fue la que se dio en 1938, en Méjico. "Por un arte revolucionario independiente", fue el nombre del manifiesto en el que se plasmaron los fuertes lazos y las ideas en común entre el trotskysmo y el surrealismo.

Diego Rivera, León Trostky y André Breton

Reunión cumbre en tierras aztecas, 1938.


La llama que no se apaga

Antes de dar pie a lo principal de la redacción de hoy, quiero aclarar algo de lo que refiere a la etiqueta "Cápsulas". Bajo la mencionada categoría, he publicado los textos que iban a servir y que sirvieron para las cápsulas que se emitieron en el programa de TV Antesala. Dicho programa de TV se emitió en Merlo y Moreno durante varios años y fue conducido por Víctor Parada y Jorge Quijano, quienes tuvieron la infinita gentileza de permitirme participar de su programa. Desde la emisión n° 134 hasta la n°276 de Antesala, se pudieron y se pueden ver las cápsulas sobre diversos artistas y músicos. La redacción de todas esas cápsulas es de mi autoría y en algunas de las últimas, también corrió por cuenta mía la inclusión de las imágenes con las que debían contar dichas cápsulas.
Para terminar, de ahora en más, incluiré los videos de los bloques de Antesala donde se incluyeron las cápsulas, indicando en que minutos y segundos hallarlas.

"La llama que no se apaga", alude las similitudes que existen entre las muy serias adversidades que, tanto Jason Becker como Stephen Hawkins tuvieron que atravesar. En un caso poder continuar con su creatividad musical, y en el otro, en función de persistir en los enormes aportes brindados a la ciencia.

A continuación el primer bloque del programa N° 275 de Antesala; la cápsula se puede ver a partir de los 5:13.

El sonido perseverante de una mirada

Abrigo de regalo

Edificio derrumbado en Viamonte y Suipacha. Año 2009 o 2010

Banda muy grossa, con aires a lo Zappa

Subte intervenido... por idiotas

Graffititerío

Figus

viernes, 9 de agosto de 2013

Detrás de las palabras



La biblioteca. Lugar interesante, si los hay. No, no es una ironía pretendida de la antítesis de un lugar supuestamente entretenido para pasar una hora o dos. Para Jorge Luis Borges, no había mejor lugar en el que estar; casi como morar en un santuario. Ese es el imaginario que también forma parte de lo que se entiende por y lo que representa una biblioteca.
Para un futuro bibliotecólogo escolar, acudir a una biblioteca, a la sala de referencia, es lo más normal. Encomendandome a esa tarea, descubrí un libro que me atrapó inmediatamente la atención. Se trata del Diccionario etimológoco del lunfardo, de Oscar Conde.
¿No podía haber sido un hallazgo más adecuado, no? Una refracción hacia el propio mundo de lo letrado. La etimología de las palabras, o sea el orígen de su significado, que en este caso cubre el campo de aquellas que son tan propias de los porteños y argentinos en general. Aquellas palabras del lunfardo que ya tan  naturalizadas las tenemos.
He aquí el prólogo y las primeras páginas del ya mencionado diccionario.

No pasarán

Ya desde el título de ésta publicación, la evocación es clara. La Guerra Civil española y el lema de los republicanos, acerca de su toma de posición en aquel momento histórico: los fascistas, no pasarán.
Se ha escrito muchísimo sobre el tema. Ésta vez, en vez de dejar recomendaciones de lecturas, autores y obras, deseo brindar algunas imágenes y afiches de la época

La bandera tricolor de La Segunda República Española.







Por último, una fragmento del famoso film Morir en Madrid.

Horizonte volátil, sensaciones agridulces



(...viene de Arriba el rocío, por debajo, cristalizaciones, primera entrega).

Ojos rojos, ardorosos, la cabeza embotada por el sueño interrumpido. La boca seca, pastosa, con una sed crónica, le daba la certeza de que hubiera deseado por todos los santos que ese teléfono no hubiera sonado; lo que fuera que estuviera soñando (movimientos fréneticos de una escoba contra una pared, una danza de ballet suspendida en el aire... quién sabe qué, lo que fuera...) era preferible a estar despierto en ese momento.
Una voz amiga se escuchó desde el otro lado del tubo y las palabras que sonó, fueron de consuelo en ese momento tan escurridizo para L.
- "No es para tanto. No te sientas frustrado. Siempre es lo mismo ¿No te das cuenta de que la desesperación no te lleva a nada? Solo provoca la autodestrucción, como si te prendieras fuego a lo bonzo; solo que vos mismo diste por perdida la guerra y todavía tenés mucho a tu favor".
Se despidieron cordialmente y se prometieron un cortado en el Café Río al día siguiente, como para discutir que si el 4-4-2 o el 3-5-1 convienen más que el 4-3-3 y ponerse al día con las novedades. Un grito áspero y prolongado se apoderó de L.
Emilia: ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua!
Eduardo: Lo que digo es que tiene razón mamá. Damián ha debido venir a esta casa. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza.
Emilia: ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable.
Laura: Limosna, no. Retribución de servicios, en todo caso.
Eduardo: Peor es vivir del cuento.
Emilia: ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada, guarango!
Eduardo: ¿Para qué tanto orgullo, entonces?
Emilia: Tengo en qué fundarlo, ¿sabés?
Eduardo: ¡Miseria!
Emilia: Vergüenza y delicadeza. Todo lo que a vos te falta.
Eduardo: ¡Callate, idiota!
Emilia: ¡Andá a trabajar!... ¡Será mejor!
Eduardo: ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?... ¡Se acabó el tiempo de los zonzos!
Emilia: ¡Zángano!
"En familia", Florencio Sánchez, 1905. ¡Zángano! ¡Zángano! ¡Zángano! De repente el eco se apagó, voluntariamente. Como quien presiona un interruptor. L. guardó el libro en su valija y salió a la calle sin más demoras. Después de todo, el exterior no iba a estar esperándolo todo el día.

martes, 6 de agosto de 2013

Surrealismo de Marte...

... en el segundo día de la semana. Eso y algunos dibujos animados, acordes con las sensaciones de ese tipo de tono que evoca a aquella célebre vanguardia.
De dibujos animados de mi niñez ya había hablado en un viejo post, pero en este caso, está referida, la presentación, a otro tipo de producciones audiovisuales. A los 7 u 8 años, mi papá me llevó a un continuado de dibujos animados checoslovacos en el Cine Cosmos. Fue absolutamente distinto a todo lo que estaba acostumbrado a ver en la tele, lo convencional de siempre. De aquellos, no me acuerdo de ninguno.
No obstante, estos que comparto a continuación, son lo más parecido a esos dibujos animados poco ortodoxos, que vale la pena ver y disfrutar, de otra manera.




Y por último, uno más. No me basta con estos tres que encontré. El primero que hubiese querido ubicar en la lista (ya que el incomprensible y limitado sistema de Youtube para Blogger no lo encuentra) se llama Time Out. Fue tanto lo que me gustó, como inversamente lo poco que pude averiguar sobre su realización.