sábado, 16 de mayo de 2009

El tiempo y el amor

Desde que empecé a desarrollar y escribir en este espacio bloggeriano, traté de evadir las temáticas que fueran directamente personales. Bueno, hoy voy a hacer una excepción.
No estaba muy seguro de como intitular a la entrega de hoy en este blog de los pantanos. De lo que si estaba bien seguro era del tema a tratar.
Y de lo que voy a hablar hoy, o más bien de lo que se va a tratar esta publicación , es de un hondo tema filosófico que atañe a la humanidad toda. Eh... tal vez sea un poco exagerado. Estaba jugando un poco con un famoso título de las letras y el pensamiento. Dr. Divago. No, eso no es...
El post anterior iba dedicado a conmemorar los diez años nadando y nadando de quien les escribe. Hoy va dedicado a nuestros dos años juntos (el día primero pasado):

¡Te amo Silvina!




miércoles, 29 de abril de 2009

Nada en diez años

Esta es la primera de dos ediciones conmemorativas. ¿De qué? Hoy, nada más y nada menos que de los diez años que llevo haciendo natación, que se cumplieron en marzo pasado.
Luego de haber hecho algún que otro deporte por algún tiempo, allá por febrero/marzo del ´99 pensaba en alguna otra actividad física que hacer, que me pudiera gustar más. Así fue como se me ocurrió probar con natación. De más está decir -o contar- lo bien que me hizo para aliviar y casi superar mi maldita asma. Empezé en Obras de Paraguay y Junín, los dos primeros años y medio. En esa época iba con un amigo que luego siguió por la suya. Después de eso me pasé al club Almagro y ahí estuve poco más de 7 años. Mi tiempo ahí fue de los más felices haciendo natación. Macanudos los profes, excelente grupo de compañeros...
Hace muy poquito me volví a cambiar de club, esta vez al Italiano. Recomendado por un amigo, ahí ya no voy a clases con profe y grupo de entrenamiento. Voy y nado solo, con una pauta que me llevo. Eso sí, es baratísimo. Hago dos actividades por muy poca plata.
Bueno, y para terminar, algunas fotos de mi tiempo en Almagro:









Y para terminar, un sitio sobre natación que está bueno.

viernes, 27 de marzo de 2009

No se anden con pequeñeces, mídanse con los grandes

Esa es la propuesta. Inclinarse ante los tomos, casi que se podría decir con devoción. Por el gusto y el amor a la literatura, a la divulgación o el estudio y el análisis. Realmente, para mí, es un placer. Ni Bucays, ni Pignas, ni Cohelos, ni Isabeles Allendes... Yo por lo menos, disfruto con otra literatura (con LA Literatura, bah).
Ideal para ilustrar la publicación de hoy, es este chistesín de Liniers que (re)encontré. ¿Y a que me refiero con esto? A una pequeña reseña de lo que estuve leyendo.
En los últimos meses, libros como el célebre Don Quijote De La Mancha y Drácula, de Bram Stoker. Más recientemente, comedias de Shakespeare como El Mercader de Venecia, Como gustéis, La Tempestad y Noche de reyes. También un libro de divulgación científica, muy bueno, La construcción de la era atómica. Alwyin Mckay. Biblioteca científica Salvat. Encontré otras referencias más sobre este último título, como esta, y esta otra.
Desde chico, la lectura es algo que disfruto muchísimo. Cuando leo, me sumerjo en las páginas. Es un mundo que habito, donde todo lo exterior se borra por un rato. Es que, como me pasó al terminar de leer la obra cúlmine de Cervantes, vale recordar aquella frase que decía algo así como "Los grandes libros son aquellos con los que uno ya no es el mismo luego de haberlos leído".

martes, 24 de febrero de 2009

Pin - chu - do

Hoy, un fragmento de "La tempestad", obra de teatro de William Shakespeare que estoy leyendo.
El fragmento en cuestión:

FERNANDO
¡Admirable Miranda, cumbre de toda admiración, que vales lo que el mundo más estima! He mirado a muchas damas bien atento, y muchas veces la armonía de su voz ha cautivado mis ávidos oídos. Por diversas virtudes me han gustado diversas mujeres; ninguna con tal ceguera que no viese algún defecto en riña con sus más nobles encantos hasta dejarlos vencidos. Pero tú, ¡ah, tú!, tan perfecta y sin par, fuiste creada de las bondades de todas.

MIRANDA
No conozco a nadie de mi sexo, ni recuerdo un rostro de mujer, salvo el mío en el espejo; y que pueda llamar hombres, yo no he visto más que a ti, buen amigo, y a mi padre. Ignoro cuál sea la figura de otras gentes, mas, por mi pureza, joya de mi dote, en el mundo no deseo más compañero que tú; y a ninguno puede dar forma la imaginación que me guste más que tú. Pero hablo demasiado, y no obedezco los preceptos de mi padre.

FERNANDO
Por mi estado soy príncipe, Miranda, quizá rey (ojalá no), y no menos me repugna esta servidumbre de leñero que dejar que la moscarda mancille mi boca. Te hablo con el alma: apenas te vi, mi corazón fue volando a tu servicio, en el que permanece hasta hacer de mí un esclavo. Por ti soy un leñero tan sufrido.

MIRANDA
¡Ay, tu barba... estás pinchudo! ... ¿Me quieres?

FERNANDO
¡Cielos, tierra! Dad fe de mis palabras y, si digo la verdad, premiad con buen suceso cuanto afirmo; si miento, traed el mal a lo mejor de mi futuro: más allá de los límites del mundo yo te quiero, estimo y venero.

¿Alguien se imagina una frase así en una escena de amor devoto como ésta?

lunes, 19 de enero de 2009

Patas para arriba.

"Mejor tarde que nunca, ¿no?...", pensaba La Rana. Era una simple rana y su deporte favorito era la práctica de la caminata del mamífero bípedo, mejor conocido entre las ranas como "la caminata".
Se estaban por cumplir diez años desde que La Rana practicaba "la caminata", dos o tres veces por semana, por calle libre o con profesor.
En el entrenamiento que La Rana se llevaba para hacer en la calle libre, le tocó algo que nunca había hecho: ejercicios con patas de humano. En su viejo club, "Anfibio´s", no podía disponer de patas de humano que no fueran las propias. Y La Rana nunca tuvo de esas... mientras que las demás de su especie sí.
La rana avanzaba en la calle como nunca se había imaginado. Le en- can- tó. De yapa, al volver, se dio un lujo. Cortaron el transito en el charquito por arreglos ¡y vino hasta su casa por donde siempre pasan los vehículos con ranas!

jueves, 4 de septiembre de 2008

Tren loco I. La patriada cultural

Parece una increíble concidencia que en este día que terminó hace un par de horas se haya estrenado la última película de Pino Solanas, y se hayan armado los desmanes ocurridos en Merlo y Castelar. Claro que esto no deja dudas, pero deja bien bien claro cuanto hay de cierto en el reciente film de Pino. A tal punto es actual, que no se sabe si se estan viendo imágenes del día corriente o de los anteriores sucesos de la explosión de la rabia de los laburantes que viajan y el salvajismo lumpen, por otro lado y todo al mismo tiempo.
Lo triste de todo esto, es que si destrozan todo como hicieron algunos, lo que se está arruinando es el patrimonio de todos, bienes que son de carácter público. El estado los maneja y los entrega "graciosamente" en concesiones, como todos sabemos. Pero los trenes siguen siendo nuestros. Quien crea que no es así o creyó en esa falacia de que los trenes eran algo costoso que debía dejarse a manos privadas, bueh, así quedamos entonces. En llamas. Porque, como dijo Norberto Rosendo, ex empleado del ferrocarril F.F.C.C., no fue tanto una derrota económica, sino cultural, la que llevó a que todo eso pase.
Quería trabajar un poco más esta redacción o dejar información algo más profusa... quizás la próxima. Me atosigan los deberes y el cansancio...
Esto va con motivo de un peliculón de la san puta que hoy ví por segunda vez. Bueno, claro, que otra que la ya referida y estrenada hoy: "La próxima estación", de Fernando Pino Solanas.
Para terminar, dejo la carta a los espectadores (de Pino, obviamente):

I):A comienzos de los años 90, las empresas del Estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron.Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80% de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8000 muertos y miles de heridos.
La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Si los ferrocarriles perdían 1 millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20% de los trenes que teníamos antes.

II): La construcción de los ferrocarriles fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril del Oeste - una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50.000 km.; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires-Rosario se cubría en 3,30 hs. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro A.Alsogaray pone en ejecución el Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileras Camargo Correa y A.L.L. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario, y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del Estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale 1 peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio estatal.

III):El ferrocarril no tiene reemplazo:” es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas”. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es 8 a 10 veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de 50 camiones o de 20 ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” - que sólo servirá a las capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por 30 años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7.000 km. de vías para trenes de pasajeros, 11.000 km. para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos.

Los trenes volverán, como vuelven los días, los meses, las estaciones…
Los trenes volverán, para seguir uniendo pueblos, regiones y ciudades…
Los trenes volverán, como van y vuelven, los pasajeros, las cargas y mensajes…
Los trenes volverán, simplemente, por el placer de viajar:
como el agua, la luz o el amor, no es posible vivir sin ellos.

Fernando Pino Solanas

Y dicho y hecho, queda la recomendación para ver una pelícual que es mucho más que ir a ver algo un par de horas y luego ni me acuerdo qué. Es un film para tomar conciencia, reflexionar y más importante, actuar. Hacer algo. Difundanla, comentenla, debatanla. Inclusive, si quieren, pueden ir a verla el sábado a la noche con su novia/o.

lunes, 4 de agosto de 2008

Música e identidades. Reflexiones

Estamos en días en que la sociedad en que vivimos está hecha pelota, que la falta de expectativas y de compromiso social y político está patente en las mayorías y en especial en las clases medias. La única épica que vive la gente, el drama, aquello que conmueve, termina por ser un club de fútbol al que se adscribe con fanatismo, bandas que se siguen con una pasión igual de fervorosa o en otros casos, hondos pesares de contenido humano como el cuidado de la propia imágen. Así viven grandes mayorías de personas que llevan sin cuidado aquellos asuntos que definen el día a día suyo y el del país en general. Es cosa compleja, o aburrida, algo que no merece la pena darle bola.
Por otra parte, las expresiones musicales dicen mucho acerca de su época y en muchos casos son, también, constructoras de identidades.
En el caso del tango, su nacimiento se produjo hacia mediados del siglo pasado, con la formación de conglomerados habitacionales alrededor de la ciudad de Buenos Aires. Quienes allí vivían, paisanos llegados del interior, inmigrantes europeos y algunos porteños de escasos recursos, formaron una nueva clase social para la época, que se asentaba en conventillos (que son los primeros escenarios narrados en las letras). Quizás en busca de un modo de identificarse como grupo y de sentir al nuevo hogar como lugar de pertenencia, comenzaron a crearse manifestaciones culturales resultantes de esta mezcla. Este fue el principio del tango, que se caracterizó por poseer códigos muy cerrados, sólo abordables por las clases trabajadoras. Evidentemente nació como una representación simbólica ligada a la marginalidad, con todo la valoración que esto suponía.
Sus historias estaban vinculadas a estos sectores sociales. De algún modo en la memoria colectiva fueron esta las representaciones que se vehiculizaron en el tiempo. Al principio la reproducción masiva del tango no fue sencilla, e indudablemente esto tuvo que ver con los sectores donde el mismo se naturalizaba. La difusión del tango estuvo abordada básicamente a partir de la danza, que fue casi premonitoria al tango mismo en su modo musical más característico.
El tango cantado llegaría bastante después. Es claro que la cultura tanguera, entendida como usos y costumbres particulares, es anterior al tango como manifestación artística. Las danzas de salón que involucraban a una pareja fueron el precedente de este género que se fue depurando hasta convertirse en lo que desde hace tiempo se conoce como tango. El que de algún modo logró instaurar una representación identitaria colectiva de la argentinidad.

Desde ya que esas décadas que fueron las del inicio del tango, no fueron las del país devastado de hoy. Me explayé un tanto con el tango y su mundo, pero bueno, es una temática que me interesa y me gusta.
Quizás continue con esto de la música y las identidades en otro momento. Lo que es seguro, desde mi punto de vista, es que las estrellas del rock y del fútbol, son solo ídolos de terracota.

Para leer más acerca de tango e identidad, remítase aquí. Con respecto al "rock chabón" y "la cumbia villera", es interesante lo que ha escrito
Por último, sugiero leer "La industria cultural", de Max Horkheimer y Theodor Adorno.