Tal y como ya aclaré en la anterior publicación con cápsulas de nuestro queridísimo blog, sigo presentando el trabajo hecho para Antesala. Lamentablemente, ya no quedan registros de esos videos en los que trabajé, pero no quita el celebrar e ilustrar lo que fueron esas producciones que me dieron tantas satisfacciones.
Ser un aficionado al jazz, que te guste mucho ese género, implica (a mi parecer), una manera particular de apreciar y disfrutar de esa música. No la escuchás, la sentís. De la misma manera que leer a Girondo, o a cualquier otro gran poeta.
Con ustedes, Eric Dolphy.
Dentro de ciertas estructuras y patrones, ciertos estilos de música pueden estancarse pronto, si no hay artistas que le aporten genio y aires nuevos. El Death Metal le hace culto a la muerte como ninguna otra expresión artística. Y que mejor relación, en este sentido, que la establecida por los renovadores del estilo, Nile, con una cultura que le hizo un fuerte culto al poder de los muertos y la vida en el más allá, como la del Antiguo Egipto.
Pelearla todos los días en un equipo de la D y estar en una banda que tocó el cielo con las manos para luego caer durante treinta años en el olvido, tiene muchos puntos en común. Con ustedes, Anvil.
Corrían los años ´98 y ´99 y uno de mis principales entretenimientos era, cada tanto, ir a jugar a los videojuegos. Como son algo absolutamente extinto hace tiempo, aclaro que los videojuegos eran locales en distintas calles (llegó a haber muchos), en los que por 25 centavos jugabas a distintos juegos.
Uno de mis favoritos fue el King of Fighters. He aquí un video en el que se ven un poco de aquel videojuego (valga la redundancia...).
Hace un rato estaba leyendo una nota sobre el juicio en contra del soldado Bradley Manning. Sentenciado a 35 años de cárcel, en un contexto de sometimiento a todo tipo de vejamenes, aislamiento, torturas y prejuicios discriminatorios sobre su condición sexual, Manning recibió todo el peso represivo del aparato estatal estadounidense que condenó sus denuncias sobre gravisimos crímenes de guerra cometidos por el ejército imperialista de Obama.
Desde los portavoces oficiales del Departamento de Estado, la acusación que pesa sobre Manning, Snowden, Julian Assange y tantos otros potenciales denunciantes de las atrocidades cometidas por el imperialismo (en momentos en que se dieron a conocer los miles de muertos por armas químicas en Siria y una inminente guerra que podría desatar E.E.U.U. junto a sus aliados de la OTAN), recaen sobre la figura del "espionaje".
Es también, un muy serio ataque en contra de las fuentes periodísticas que pueden dar cuenta de los atropellos provocados en contra de los derechos humanos más básicos alrededor del globo.
Las posibles asocaciones con Maxwell Smart y el "re contra espionaje", no son casuales y van de la mano de un retrato sobre el trasfondo de la "inteligencia" a gran escala.
Un peliculón de aquellos que viene a cuento es Dr. Strangelove, célebre por lo que cuenta y en especial, por su final. He aquí un documental sobre los entretelones que dieron pie a la producción de dicho film, con contexto histórico ineludible, enfoques sobre la inspiración de Kubrick y otras tantas cosas.
(Viene de...)
Acorralados en un rincón, sin aparente escapatoria. Algunos corren por sus vidas y otros caen, presos de la parálisis que les produce el pánico y la impotencia de encontrarse inevitablemente al acecho, entre la espada y la pared. Ellas, en cambio, consiguen dejar a su perseguidor rezagado en la carrera, casi al borde de hacerle morder el polvo de la derrota... pero es solo cuestión de tiempo para que sean alcanzadas y sucumban al hipnótico poder, a la terrorífica seducción de su golpe mortal.
Un hueco en la pared pareciera ser la salvación tan anhelada, el bálsamo al que tanto ellos como ellas esperan llegar antes de que sea demasiado tarde. La primera en caer es justamente la más atractiva para el perseguidor. A la hora de conseguir su presa, no se anda con chiquitas. Sin mediar sonido alguno, la olfatea, la lame, la recorre de la cabeza hasta los pies, para devorarla depacio, sin apuros, como quien celebra y saborea la conquista que se sabía suya de un principio.
L. lo observa distraído, apartando la vista de algún punto distante en su ventana hacia el verde paisaje.
- "¡Ceniza, seguí así, no te vayas a saciar todavía. Tenes mucho trabajo que hacer y comida con la que entretenerte!".
Luego de devorar casi la totalidad de la rata que cayó bajo sus garras, el escuálido y grisáceo gato de L., siguió corretenado por los amplios corredores de la vieja casona.
Ni la campera más abrigada pudo contener al 100% el terrible frío de esta mañana. No obstante, la distensión, la falta de apuro y el optimismo tácito de las 8 am, dieron vía libre a las canciones de McCartney.
Al volver del laburo y con el sol tornando el caminar más agradable, hay que activar y reforzar lo que ya viene bien. Y para que el día explote como corresponde, hay que darle gas (metálico).
Recordando a Víctor o los niños al poder, estuve pensando en el disfrute y aquello que en particular me gustó, al salir de ver la obra el sabado pasado. Y en esas evocaciones de lo charlado con mis compañeros en el café posterior a la obra, de contenido surrealista, nos detuvimos en aquello que representó aquella célebre vanguardia.
Para el surrealismo, política y arte iban de la mano. Según esta perspectiva, "lo más natural" era plantear la subversión del estado de cosas que perpetuaba la opresión y explotación del hombre por el hombre, en lo político, lo cultural, lo artístico y en todo tipo de formas de expresión.
Una reunión cumbre, en este sentido fue la que se dio en 1938, en Méjico. "Por un arte revolucionario independiente", fue el nombre del manifiesto en el que se plasmaron los fuertes lazos y las ideas en común entre el trotskysmo y el surrealismo.