miércoles, 12 de agosto de 2009

Reprimir es Pro



Esta mañana la Federal reprimió a a un grupo de 30 personas que evitaban el cierre del centro cultural, que funciona en Medrano y Sarmiento, acá nomás, en el barrio donde vivo.
Desalojaron con una violencia "digna" de las fuerzas parapoliciales que tristemente conocimos en años de la dictadura, a los cartoneros que reciben ayuda del lugar. En medio de la brutal respuesta de la policía a las piedras que arrojaron los cartoneros, una periodista de FM La Tribu recibió dos impactos de bala de goma en la frente. Leer más...
Solidaridad con los colegas de La Tribu y repudio a la nefasta Federal (y a la futura policía Metropolitana que, por supuesto, empleara los mismos métodos) y las políticas fascistas de Macri

lunes, 3 de agosto de 2009

La caída

Hay cosas que dan la impresión de ser inusuales, te llaman la atención. Hoy, en tres ocasiones en total (o podrían haber sido cuatro) se me cayeron cosas de la mano izquierda.
La primera fue yendo a dejar un curriculum en Entre Ríos e Independencia. Cuando llegué a esa intersección, caminé una cuadra en la dirección equivocada (el aviso dejaba claro que era sobre una de esas dos avenidas, llegandoa la esquina de la otra). Al llegar a la esquina antes de cruzar la calle, se me cayó el curriculm que llevaba en la mano, dentro del agua podrida de la bocacalle. Estropeado. Menos mal que llevaba otro.
Segundo momento: fuí con mi papá al garage; lo tenía que ayudar a traer a casa las compras que hizo en el supermercado. Después de pasarme una botella de agua y agarrarla con naturalidad, se me cayó camino al carrito. Ahí ya me empezó a llamar la atención.
Tercer momento: necesitaba monedas para tomarme el colectivo hasta la facultad. Busqué en la lata y el portamonedas que las tenía, después de unos segundos, se me cayó. Se le rompieron unos pedacitos que luego junté.
En fin, todo esto que pareció tan raro ¿habrá sido porque es algún tipo de mal signo que mi cuerpo me está queriendo transmitir? ¿mi hemisferio derecho está algo convulsionado? ¿o será tan solo que fueron meros episodios casuales?
Es algo para pensarlo... no más que lo que dura un parpadeo.


viernes, 31 de julio de 2009

Sobre rieles

Uno de los post anteriores de este blog ya había tratado sobre rieles, vagones y su importancia. El de hoy, en cambio, se va a meter brevemente en algo que funciona bajo tierra. No se trata de cementerios, ni sepulturas, ni de otras cosas tétricas.
Se trata de algo que es funcional a las necesidades de la gente durante todos los días en esta ciudad. El subte. Una de las anécdotas que suelo contar en alguna que otra ocasión, tiene que ver con las impresiones que me daba el subte de niño. Me encantaba viajar (y allí iba preferentemente) en los vagones de los extremos. Podía ser el de la punta o el de la cola de aquel gusanoide subterraneo. Una vez que encontraba asiento y el subte emprendía su marcha, no dejaba de mirar por la ventana mientras la mole de fierro que me transportaba se abría paso a través de esos surcos y túneles desconocidos.
Esa afición la sigo teniendo al día de hoy (salvo en la ocasiones en que el apuro de estos días fréneticos me lo impide):



Algunas cosas más sobre el tema ¿Alguien se acuerda de la publicidad del Minotopo, de hace haños atrás? Era bastante rara, muy loca...
Mientras tanto, la lucha de los trabajadores del subte continúa.
Y para terminar, ya que antes hablé de la "mole de fierro", algo de metal. "Tren de consecuencias" de Megadeth:

martes, 30 de junio de 2009

Lo que uno escribe, el entusiasmo y las interpretaciones

Hace una semana o dos atrás en mi taller anual de la orientación (TAO de periodismo), el profe nos dio una consigna. Había que escribir algo basándose en un poema de Oliverio Girondo, tomando en cuenta las acciones que más se reiteraban en su texto.
Esto es lo que escribí:

La espera

"Sentado frente a la taza de café y el bizcocho. No la bebe ni lo come. Los mira. La mira. Suspira. Se decide a beber, pero toma del vaso de agua. Luego de mucho meditar piensa en ir a otro sitio, pero permanece en su lugar y bebe un sorbo del café. Siente algo raro en la taza. Ella no tiene nada. Lo roza. Solo rosas. Agarra el bizcocho con dos dedos y lo roe un rato sin terminar de morderlo. El café ya se enfría. Él cree que no se enfría. Lo roza. Rosas. Después de todo no pasa otra cosa por su cabeza más que vivir bien. Y a fin de cuentas, está todo bien. No pasa nada. Ella no tiene nada. Lo roza. Solo rosas. Solo piensa en entregarse y así redimirse de sus pensamientos vacuos y descarriados. Dejarse llevar y vivir bien. Darse sin esperar nada a cambio y disfrutar. Después de todo, eso es lo único que importa ¿no? Eso a pesar de que algunos critiquen. Tontos. Es irrelevante. Solo darse y dejarse llevar. Ya nada pasa por su cabeza. No se perturba más por pensamientos vacuos y descarriados. No se preocupa. No le preocupa más. Después de todo, ella no tiene nada. Lo roza. Rosas. Ella lo besa y lo acaricia. Infinita felicidad."

En la devolución del trabajo leo que la corrección dice: "Es un ejercicio literario interesante, valioso desde lo narrativo, pero no se enmarca en ningún tratamiento periodístico".

A ustedes que les parece ¿largo la vocación que yo imaginaba para mí de periodísta y me lanzo a escribir cuentos, narraciones y literatura?

sábado, 16 de mayo de 2009

El tiempo y el amor

Desde que empecé a desarrollar y escribir en este espacio bloggeriano, traté de evadir las temáticas que fueran directamente personales. Bueno, hoy voy a hacer una excepción.
No estaba muy seguro de como intitular a la entrega de hoy en este blog de los pantanos. De lo que si estaba bien seguro era del tema a tratar.
Y de lo que voy a hablar hoy, o más bien de lo que se va a tratar esta publicación , es de un hondo tema filosófico que atañe a la humanidad toda. Eh... tal vez sea un poco exagerado. Estaba jugando un poco con un famoso título de las letras y el pensamiento. Dr. Divago. No, eso no es...
El post anterior iba dedicado a conmemorar los diez años nadando y nadando de quien les escribe. Hoy va dedicado a nuestros dos años juntos (el día primero pasado):

¡Te amo Silvina!




miércoles, 29 de abril de 2009

Nada en diez años

Esta es la primera de dos ediciones conmemorativas. ¿De qué? Hoy, nada más y nada menos que de los diez años que llevo haciendo natación, que se cumplieron en marzo pasado.
Luego de haber hecho algún que otro deporte por algún tiempo, allá por febrero/marzo del ´99 pensaba en alguna otra actividad física que hacer, que me pudiera gustar más. Así fue como se me ocurrió probar con natación. De más está decir -o contar- lo bien que me hizo para aliviar y casi superar mi maldita asma. Empezé en Obras de Paraguay y Junín, los dos primeros años y medio. En esa época iba con un amigo que luego siguió por la suya. Después de eso me pasé al club Almagro y ahí estuve poco más de 7 años. Mi tiempo ahí fue de los más felices haciendo natación. Macanudos los profes, excelente grupo de compañeros...
Hace muy poquito me volví a cambiar de club, esta vez al Italiano. Recomendado por un amigo, ahí ya no voy a clases con profe y grupo de entrenamiento. Voy y nado solo, con una pauta que me llevo. Eso sí, es baratísimo. Hago dos actividades por muy poca plata.
Bueno, y para terminar, algunas fotos de mi tiempo en Almagro:









Y para terminar, un sitio sobre natación que está bueno.

viernes, 27 de marzo de 2009

No se anden con pequeñeces, mídanse con los grandes

Esa es la propuesta. Inclinarse ante los tomos, casi que se podría decir con devoción. Por el gusto y el amor a la literatura, a la divulgación o el estudio y el análisis. Realmente, para mí, es un placer. Ni Bucays, ni Pignas, ni Cohelos, ni Isabeles Allendes... Yo por lo menos, disfruto con otra literatura (con LA Literatura, bah).
Ideal para ilustrar la publicación de hoy, es este chistesín de Liniers que (re)encontré. ¿Y a que me refiero con esto? A una pequeña reseña de lo que estuve leyendo.
En los últimos meses, libros como el célebre Don Quijote De La Mancha y Drácula, de Bram Stoker. Más recientemente, comedias de Shakespeare como El Mercader de Venecia, Como gustéis, La Tempestad y Noche de reyes. También un libro de divulgación científica, muy bueno, La construcción de la era atómica. Alwyin Mckay. Biblioteca científica Salvat. Encontré otras referencias más sobre este último título, como esta, y esta otra.
Desde chico, la lectura es algo que disfruto muchísimo. Cuando leo, me sumerjo en las páginas. Es un mundo que habito, donde todo lo exterior se borra por un rato. Es que, como me pasó al terminar de leer la obra cúlmine de Cervantes, vale recordar aquella frase que decía algo así como "Los grandes libros son aquellos con los que uno ya no es el mismo luego de haberlos leído".