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viernes, 20 de septiembre de 2013

Oma et anivlis

Un año vivendo juntos, el día de la primavera y los 150 años del barrio. Es como un eclipse, algo especial. Y que mejor que conmemorar la materialidad de lindos momentos pasados, para festejarlo.



Para Sil:

Estuve pensando mucho en que palabras podían acompañar a esta tarjeta. Lo pensaba mientras nadaba, el cuerpo hacía el trabajo y la cabeza lo meditaba.

Luego de desechar un par de opciones, lo que tengo para decirte es que no es cierto que el año empieza en el 1º de enero. Para mí todo empezó cuando nos conocimos hace doce meses.

Saber que siempre estas ahí, que cuento con vos para todo, sentirme tan profundamente enamorado de vos… por eso Sil, que tengas un muy feliz día, hoy que cumplimos un año:

¡TE AMO!
De Sergio.

Esta la escribí con motivo de nuestro primer año de novios. Y luego le siguieron muchas más, a medida que nuestro deseo de vivir, de compartir sueños, proyectos y anhelos juntos, a la par, iba creciendo y creciendo. Así que, por qué no anticiparme al día de mañana, si cualquier día es adecuado para decirte Sil, que te amo con todo mi corazón.

domingo, 19 de mayo de 2013

El secreto de sus ojos felinos



Esto si que es un drama a carne viva. El dilema existencial y comunicacional de un pobre gatito en una escena bien cinematográfica. Un momento romántico y dramático.

¿Cómo hacerle saber lo que siente al dejar de verla, si no tiene como dejárselo registrado en ninguna escritura de ningún tipo? En ese caso, una mirada bastará; un signo corporal se lo hará entender, cuanto le hace falta.
Oh, pobre gatito.

viernes, 28 de octubre de 2011

Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para mí

Hace un año o dos me llegó una propuesta de trabajo, una de esas donde las tareas se hacen a la distancia. El laburo consistía en redactar una gran cantidad de notas de interés general (sin copiar y pegar, con cierto desarrollo propio) que iban a ser publicadas en la página X (ni me acuerdo cuál era).
Una de esas notas que yo había tenido que redactar era algo como esto:

"¿Cómo preparar unos deliciosos caracoles?

Instrucciones:

1 – Acerca de la preparación de caracoles, existe un gran consenso acerca de su limpieza previa. Esta debe efectuarse lavando bien los caracoles en un recipiente para poder purgarlos y quitarles, de esta manera todas las babas sueltas que pudieran tener. El motivo principal de este proceso es eliminar posibles sustancias residuales que pudieran afectar a los comensales. Ya estarán listos para utilizar en la receta que hayas elegido.

2 - Poner los caracoles en una bolsa de rejilla cerrada colgados en un sitio fresco, durante dos semanas, para que ayunen y se limpien bien.

3 - Poner un litro y medio de agua con sal en una olla, calentarla y cuando esté templada echar los caracoles para que salgan, y entonces subir el fuego a tope, cocerlos unos 10 minutos.

4 – Finalmente se procede a guisarlos, hornearlos, o freírlos, según la receta que se siga."

Ese trabajo de redacción y cobro a distancia ni empezó efectivamente ni mucho menos funcionó. Lo cierto es que no se si en algún momento vaya a cocinar algún plato tan exótico como esos caracoles, pero falta cada vez menos para irme a convivir con la mujer de mis sueños y voy a cocinar todo lo mejor que pueda (mejor que en la foto de abajo, en la que agarré la espátula con mi mano no hábil).

sábado, 16 de mayo de 2009

El tiempo y el amor

Desde que empecé a desarrollar y escribir en este espacio bloggeriano, traté de evadir las temáticas que fueran directamente personales. Bueno, hoy voy a hacer una excepción.
No estaba muy seguro de como intitular a la entrega de hoy en este blog de los pantanos. De lo que si estaba bien seguro era del tema a tratar.
Y de lo que voy a hablar hoy, o más bien de lo que se va a tratar esta publicación , es de un hondo tema filosófico que atañe a la humanidad toda. Eh... tal vez sea un poco exagerado. Estaba jugando un poco con un famoso título de las letras y el pensamiento. Dr. Divago. No, eso no es...
El post anterior iba dedicado a conmemorar los diez años nadando y nadando de quien les escribe. Hoy va dedicado a nuestros dos años juntos (el día primero pasado):

¡Te amo Silvina!




jueves, 12 de junio de 2008

Cortita y al pie

La razón de ser de esta publicación es la siguiente: estoy feliz. Pero feliz al extremo, 100% y de una manera radical. Cortita y al pie: estoy en un estado de felicidad pura, como si fuera miel que te embadurna de repente.
La principal razón reside en la mujer que amo y a la que le pertenece mi corazón. Su nombre empieza con Sil y termina con vina. Antes de seguir, quiero aclarar lo siguiente: yo no soy de dedicar posteos en mi blog a cosas muy personales, ni hacer una suerte de diario íntimo. Ese tipo de blogs me aburren de muerte. Es sólo que en esta ocasión en la que me veo invadido por este sentimiento o emoción, me pareció que valía la pena expresarlo en este papel virtual. Y me pareció copado señalarlo con bastardilla (¿?). También hay otras razones concretas por las que estoy feliz. Pero tambiém me siento así... porque sí.
De hecho lo sentí anoche cuando estaba nadando. Estaba haciendo una "escalera", todo de croll. 50, 100, 150, 200, 150, 100 y por último 50 de nuevo. Y en el trayecto de todo eso lo sentí. Por otro lado, me volvió a pasar hace 10 minutos.
El único recuerdo que conservo de algo como esto que me haya pasado alguna vez, data de varios años atrás, en alguna vacación. Iba yo en el asiento trasero del auto. Fue en ese momento que me sentí embargado de una felicidad sin nombre ni nomenclatura alguna. Miré un poco el campo y las vacas. Luego de un rato, saqué la cabeza por la ventana, manteniendola al viento por un rato. Me encanta esa sensación del viento actuando sobre la cara de uno a 80 kms/h. Debe ser parecido a estar enamorado y sentirse con ganas de encarar todo, lo que sea, al estilo de la famosa frase de Alterio en aquella película donde decía: "¡la puta, que vale la pena estar vivo!".